← Ciencia
4 de septiembre de 2026 · Genfinity Research

El envejecimiento no es lineal: qué pasó realmente con el estudio de los 44 y los 60

Un equipo de Stanford siguió a 108 personas y 135,239 moléculas y reportó que el envejecimiento avanza a saltos, con dos oleadas cerca de los 44 y los 60 años. Te contamos qué midieron, qué encontró cada oleada y por qué la propia revista le colgó una nota de advertencia al estudio en julio de 2026.

El envejecimiento no es lineal: qué pasó realmente con el estudio de los 44 y los 60

Imaginamos el envejecimiento como una rampa que baja parejo desde los 25. En 2024, un equipo de Stanford publicó datos que decían otra cosa: el envejecimiento no es lineal, va a saltos, con dos oleadas de cambio molecular cerca de los 44 y de los 60 años[1]. Los titulares lo volvieron "envejeces de golpe a los 44", pero casi nadie contó que en 2026 la propia revista le colgó una nota de advertencia.

Qué hicieron exactamente

El grupo de Michael Snyder reclutó a 108 adultos de California, de 25 a 75 años, y los siguió con muestras repetidas: mediana de 1.7 años, máximo 6.8[1]. De ahí salieron 5,405 muestras. A cada una le corrieron diez análisis simultáneos —eso es multiómica: mirar a la vez proteínas, metabolitos, lípidos, citocinas, transcritos de genes, laboratorios clínicos y el microbioma de intestino, piel, boca y nariz—. En total, 135,239 características moleculares.

El hallazgo que rompió el molde fue estadístico. Solo el 6.6% de las moléculas cambiaba de forma lineal con la edad, o sea subiendo o bajando parejo año con año[1]. La mayoría se movía por etapas: el 81% cambió en al menos una franja de edad. Y al contar en qué edades se concentraban esos cambios, aparecieron dos crestas: una cerca de los 44 años, otra cerca de los 60.

Ojo con qué significa "cresta", porque es lo que más se distorsionó en la prensa. No es que el día de tu cumpleaños 44 amanezcas distinto: es que, en ese grupo de 108 personas, la mayor cantidad de moléculas cambió de pendiente cerca de esa edad. Una foto de grupo, no un pronóstico personal.

Las dos oleadas, en corto

OleadaEdad aproximadaQué se movió másCómo lo leyeron los autores
Primera cresta~44 añosMetabolismo de lípidos y de alcohol; marcadores cardiovasculares como degranulación plaquetaria y cascada del complemento; estabilidad de piel y músculoCambio en cómo el cuerpo procesa grasas y alcohol, más señales tempranas de riesgo cardiovascular
Segunda cresta~60 añosRegulación inmune (inmunosenescencia), metabolismo de carbohidratos, función renal, capacidad de transporte de oxígeno, progresión cardiovascularUn sistema inmune que responde distinto y un metabolismo de azúcares que se reacomoda
El fondo del estudio25 a 75 añosSolo 6.6% de las moléculas cambió de forma lineal; 81% cambió en alguna etapaEl envejecimiento molecular ocurriría por tramos, no por rampa

No es el primer estudio que ve olas

Aunque ese estudio esté bajo revisión, la idea de fondo no es suya. Que el sistema inmune se vuelva más ruidoso con los años se llama inflammaging[5] desde hace dos décadas, y que tu reloj biológico no siga al calendario ya se veía en los telómeros. Y que vaya por tramos lo sostienen trabajos más grandes e independientes: en 2019, un análisis de plasma en 4,263 personas de 18 a 95 años midió 2,925 proteínas y halló tres olas, cerca de los 34, los 60 y los 78[2].

En 2020, otro siguió a 106 adultos (43 con hasta 48 meses de visitas trimestrales) y describió "ageotipos": envejecer más rápido por una vía —inmune, metabólica, hepática o renal— y no por todas[3]. En 2023, otro midió 4,778 proteínas en 5,676 adultos y estimó la edad de 11 órganos: cerca del 20% tenía envejecimiento acelerado en al menos uno y solo 1.7% en varios[4]. Una revisión de 2026 en Nature Reviews Genetics lo resume así: dejemos de asumir que envejecer es una línea recta[6].

Qué ganas en tu día a día

  • Chequeos con calendario, no con susto. Revisar tus estudios de rutina cada año a partir de los 40 se asocia con detectar desviaciones cuando todavía son pequeñas.
  • Una línea base tuya, no promedios ajenos. Medirte varias veces al año puede darte un punto de comparación personal.
  • Menos ruido inflamatorio. Los hábitos que bajan la inflamación crónica de bajo grado —dormir bien, moverte a diario, comer fibra— tienden a asociarse con mejores marcadores.
  • Fuerza que se nota al cargar el súper. Mantener masa muscular después de los 40 se asocia con conservar función física y equilibrio.
  • Expectativas realistas. Saber que hay décadas donde se mueven más cosas puede apoyar decisiones sostenidas, no arranques de pánico a los 44.

Cómo aplicarlo

  • Estudios anuales a partir de los 40: biometría hemática, perfil de lípidos, química sanguínea, función renal y hepática. Guárdalos: el valor está en la serie.
  • Fuerza 2 a 3 veces por semana con carga progresiva en piernas, empuje y jalón, más 150 minutos semanales de cardio moderado, el piso de las guías.
  • 7 a 9 horas de sueño con horario estable: la constancia pesa tanto como el total.
  • 1.2 a 1.6 g de proteína por kilo al día, repartida entre comidas: el rango de los estudios de masa muscular en mayores de 40.
  • Ármalo con nuestra rutina de longevidad después de los 40.

Cómo leerlo objetivamente

Empecemos por lo incómodo. El 15 de julio de 2026, Nature Aging publicó una nota del editor sobre este artículo: tras una revisión adicional de los propios autores y de investigadores independientes, la fiabilidad de algunos de los análisis usados para detectar picos de cambio alrededor de ciertas edades quedó en cuestión, y autores y editores evalúan el alcance del problema. Traducido: las cifras exactas de "44" y "60" hay que tomarlas con pinzas. No es una retractación, pero tampoco es un detalle menor.

Y hay límites que venían de origen. La muestra son 108 personas del área de Stanford: no representa a México, ni a otras genéticas, ni a otros niveles socioeconómicos. El seguimiento mediano fue de 1.7 años sobre un rango de 50 años de edad, así que buena parte de la "trayectoria" no es la misma persona envejeciendo, sino personas distintas comparadas entre sí. Casi todo se midió en sangre, y la sangre no siempre refleja lo que pasa dentro de cada tejido[1].

Y lo que más nos importa decirte: es un estudio observacional. Describe patrones, no prueba causas. Ningún hábito y ningún suplemento ha demostrado en humanos que cancele o retrase esas oleadas moleculares. Si alguien te vende un producto diciendo que te protege de los saltos de los 44 o los 60, va muy por delante de los datos. Lo que sí sostiene la evidencia es más aburrido y más confiable: moverte, dormir, comer bien y medirte seguido.

Este contenido es de divulgación científica y tiene fines informativos. No constituye consejo médico ni sustituye la consulta con un profesional de la salud.

Referencias

Información recuperada de PubMed.

  1. Shen X, Wang C, Zhou X, et al. Nonlinear dynamics of multi-omics profiles during human aging. Nature Aging. 2024;4(11):1619-1634. DOI
  2. Lehallier B, Gate D, Schaum N, et al. Undulating changes in human plasma proteome profiles across the lifespan. Nature Medicine. 2019;25(12):1843-1850. DOI
  3. Ahadi S, Zhou W, Schüssler-Fiorenza Rose SM, et al. Personal aging markers and ageotypes revealed by deep longitudinal profiling. Nature Medicine. 2020;26(1):83-90. DOI
  4. Oh HS, Rutledge J, Nachun D, et al. Organ aging signatures in the plasma proteome track health and disease. Nature. 2023;624(7990):164-172. DOI
  5. Franceschi C, Garagnani P, Parini P, et al. Inflammaging: a new immune-metabolic viewpoint for age-related diseases. Nature Reviews Endocrinology. 2018;14(10):576-590. DOI
  6. Grolaux R, Teschendorff AE, Eynon N. Embracing non-linearity in human ageing. Nature Reviews Genetics. 2026;26. DOI